Lionela de Cumbertán, hija de Casún I y de la reina Terisé.

Muy al contrario que su marido, Lionela fue una gran mujer, siempre dispuesta a defender con uñas y dientes todo aquello que por derecho le pertenecía.

Cuando el emperador invadió su país natal y derroco a su padre, Lionela, rogó a su marido que declarase la guerra al imperio, pero Tarilabal se negó y ella le abandonó.  Desde entonces, Yaurína no ha sabido más de su madre.

Lionela fue considerada la mujer más agraciada de todo el continente, pero sin duda, su hija Yaurína la ha superado en belleza y coraje con creces.