Benjamin  Franklin

Tercera  parte

 

 

 

Un día Lemus estaba por los aires trabajando,

 

dibujaba planos de la ciudad, pero no sabía ...

     

 

que la cometa tenía también otra misión,

 

que era seguir con los experimentos eléctricos de Ben.

     

 

Aquel día el sol se ocultó,

 

y Franklin esperaba un resultado.

     

 

Al instante comenzó a llover,

 

y Lemus gritó para que Ben le bajara de allí arriba.

     

 

Pero Ben no le hizo caso, más bien al contrario ...

 

siguió dando más cordel a la cometa.

     

 

Entonces ocurrió, un rayo impactó en el extremo de hierro,

 

y se apoderó de toda la cometa,

     

 

zarandeando a Lemus y haciéndole caer,

 

pero la fuerza eléctrica le llevó de nuevo hacia arriba,

     

 

Lemus se agarró milagrosamente al extremo de hierro,

 

y Ben entonces se dio cuenta del peligro que corría.

     

 

intentó bajarlo rápidamente pero ....

 

demasiado tarde, un rayo le alcanzó.

     

 

Lemus se desplomó junto con la cometa.

 

y Ben presa del pánico, fue a recogerle.

     

 

Buscó entre los restos y ...

 

allí estaba, mojado y desmayado.

     

 

Poco a poco Lemus fue despertando,

 

y cuando lo hizo, Lemus increpó a Ben.

     

 

¡¡ Me lo prometiste y no has cumplido !!

 

¡ Hasta nunca !

     

 

Perdona, lo lamento mucho, perdóname.

 

Pero Lemus ya no le escuchaba y se fue.

     

 

Aquel episodio dio fama mundial a Franklin, había inventado

 

el pararrayos, pero perdió a su mejor amigo.

     

 

Lemus regresó a su hogar y...

 

pasó el tiempo.

     

 

Un tiempo que no fue muy agradable

 

La Colonias estaban descontentas.

     

 

y las campanas tocan a arrebato.

 

El pueblo colonizado se queja,

     

 

los disturbios se hacen presentes en todas las ciudades,

 

y Lemus no es ajeno a ellos.

     

 

Un día, Lemus ve a Ben en los periódicos.

 

Benjamín Franklin regresa de Inglaterra,

     

 

había sido delegado de las colonias, para pactar

 

con el rey la rebaja de impuestos y otras cosas.

     

 

Franklin se había convertido en un afamado político.

 

Pero esta vez, el rey al parecer ...

     

 

mal aconsejado, había sido inflexible.

 

Y Franklin había fracasado en su misión.

     

 

Lemus le vio marchar y sintió mucha pena por su amigo.

 

por un instante, Lemus quiso consolarle,

     

 

pero no estaba seguro de ser bien recibido.

 

Pero un día, Franklin decidió hacer las paces con él.

     

 

necesitaba que Lemus le perdonase.

 

Se acercó al agujero de la sacristía y ...

     

 

¡Lemus, Lemus!  ----  ¿Qué pasa, quién es?

 

¡Soy yo! --  ¿Soy yo?, veamos quién eres tú.

     

 

¡ Ben, que alegría !

 

Hola Lemus, ¿cómo estás?

     

 

Muy bien, ya lo ves, ¿y tú?

 

Yo arrepentido de aquello y vengo a pedirte perdón.

     

 

Fui un irresponsable, podías haber muerto.

 

Quiero que regreses conmigo, te necesito.

     

 

Todo lo que tengo y soy te lo debo a ti.

 

Y yo a ti un calambrazo en la cola.

     

 

Pero acepto con una condición.

 

Lo que quieras Lemus, todo lo que quieras.

     

 

Redactaré una carta contrato, que cumplirás a rajatabla.

 

Lo que tú digas.

     

 

Lemus redactó ese contrato y con él ...

 

se dirigió a la casa de Ben.

     

 

Toc, toc, toc, toc

 

Hola Lemus, se bienvenido.

     

 

Hola Ben, me satisface regresar.

 

Es agradable estar de nuevo aquí

     

 

¿Tomamos una taza de té?

 

 Un buena idea.

     

 

Aquí tienes mi carta contrato.

 

es un poco larga pero ...

     

 

Necesito una lupa.

 

¡¡ Ben, oye Ben, abre la puerta!!

     

 

Esta abierta.

 

¿Quién es ese caballero?

     

 

Es Tomas Jefferson, un amigo.

 

Pasa Tom.

     

 

Ben, te lo ruego, me tienes que ayudar.

 

Llevo tres días pensando y pensando y no me sale.

     

 

¿Qué no sale?

 

Mi discurso en la Asamblea, no me sale.

     

 

Vega inténtalo de nuevo, lo escribiré.

 

Bien:   EL MOMENTO LLEGÓ EN QUE ...

     

 

QUE EN NUESTRAS COLONIAS ...

 

¡No, no! ¿Pero que estoy diciendo, qué colonias?

     

 

No tiene fuerza, me rindo, no lo conseguiré.

 

Ben, lee en voz alta mi contrato.

     

 

Ahora no es el mejor momento Lemus.

 

Soy un desastre, una nulidad.

     

 

¿Lo lees o me voy de nuevo a casa?

 

Está bien, que paciencia hay que tener.

     

 

CUANDO EN EL CURSO DE LOS ACONTECIMIENTOS,

 

SE HACE NECESARIO PARA UN PUEBLO ...

     

 

DISOLVER LOS VÍNCULOS POLÍTICOS QUE

 

¡¡ Maravilloso, magistral, fantástico !!

     

 

Que voz tan portentosa.

 

Y el cuatro de Julio de 1976 ...

     

 

Y EL DIOS DE ESA NATURALEZA LES DA DERECHO ...

 

SOMETEMOS LOS HECHOS A JUICIO IMPARCIAL ...

     

 

HEMOS PEDIDO JUSTICIA  EN LOS TÉRMINOS ...

 

Y COMO ESTADOS LIBRES E INDEPENDIENTES  ...

     

 

EMPEÑAMOS NUESTRA VIDA Y SAGRADO HONOR.

 

Han nacido los Estados Unidos de Norteamérica

     

 

Y así  fue la verdadera historia de Lemus y Ben.

 

Y éste gran hombre, existió una vez ...

     

 

Para honor y orgullo de nuestra nación.

 

FIN