Benjamin  Franklin

 
 

 

 

 

BENJAMIN  Y  YO

     

 

E aquí a uno de los grandes hombres de la historia,

 

Benjamin Franklin: científico, filósofo y político,

     

 

uno de los hombres más extraordinarios del siglo  XVII.

 

Gabondon Lemus, es el artífice de los exitos atribuidos

     

 

a Benjamin Franklin y ésta es la prueba:

 

su autobiografía: Ben y yo. 

     

 

Me llamo Lemus, nací en Filadelfia,

 

Vivíamos en la sacristía de una iglesia.

     

 

Hijo décimo de una familia muy numerosa.

 

cuando comienzo esta historia éramos veintiséis.

     

 

Y con tanta gente para comer...

 

nos encontrábamos en la más absoluta pobreza.

     

 

Entonces decidí marcharme de casa y probar fortuna,

 

quizá si lo conseguía, sacaría de la miseria a mi familia,

     

 

y a pesar de aquel crudo invierno me fui.

 

Corría el año del señor de 1775.

     

 

Eran tiempos difíciles para las Colonias Americanas,

 

El rey Jorge de Inglaterra nos tenía sometidos.

     

 

Busqué trabajo de lo que fuese,

 

necesitaba comer y calentarme,

     

 

pero al principio no tuve suerte.

 

Llamé a muchas puertas,

     

 

Perdone señora, podría usted ...

 

¿Quién habla?

     

 

¡¡Socorro un ratón!

 

¡¡Blommmm!!

     

 

Pero no tuve suerte,

 

mejor dicho, bastante mala suerte.

     

 

Seguí buscando sin desfallecer y...

 

entonces llegué a la que sería por un tiempo mi casa.

     

 

(  Benjamín Franklin: impresor y encuadernador )

 

Me acerqué despacio por la parte trasera,

     

 

y por un hueco de los ladrillos me asomé,

 

era el taller de Ben.

     

 

lleno de máquinas, libros, trastos y polvo.

 

Entre decidido a quedarme en aquel lugar.

     

 

No se veía ni una huella de gato,

 

me encaramé a una máquina y allí estaba Ben,

     

 

muertecito de frío pero escribiendo.

 

Me acerqué y le salude: buenas noches ...

     

 

Señor Franklin, me llamo Lemus y ....

 

¡¡Atttt,  aaaatttt !!

     

 

¡¡ Chiiiiis!!

 

¡Noooo, mis lentes nooo!

     

 

¡¡Crassssshhh!!

 

Ya son las segundas este mes, que desgracia.

     

 

que gran desgracia, tengo que escribir.

 

Lo siento señor Franklin.

     

 

Pom, pom, pom, pom

 

Oh no, los acreedores otra vez.

     

 

¡¡Abre Franklin, paga de una vez!!

 

Franklin no está  ---  Y Lemus tampoco

     

 

¡¡Paga, si no lo haces te embargaremos!! ¿has oído?

 

Parece que ya se van.

     

 

Vamos al abogado, ya se enterará.

 

Puede salir, se han marchado.

     

 

No puedo pagar, ¿cómo podré hacerlo?

 

¿Pero que problema tenéis?

     

 

Mis almanaques no se venden, no sé porqué.

 

No sé que hacer.

     

 

Lo primero sería calentar esta casa, ¿verdad?

 

Claro, pero la chimenea no funciona bien.

     

 

Entonces hágase otra en el centro del taller

 

Eso no es posible, ardería todo.

     

 

Y por cierto, ¿quién eres tú?

 

Me llamo Lemus y busco trabajo.

     

 

¿Trabajo? 

 

Me conformo con cama y comida

     

 

¿Y qué sabes hacer?

 

 Por ejemplo hacer fuego en medio de la sala,

     

 

haciendo un recipiente de hierro.

 

Caramba, eso es un buena idea.

     

 

Manos a la obra

 

Y yo mientras tanto ...

     

 

con dos gafas rotas ...

 

intentaré hacer una.

     

 

Esto aquí, esto allá,

 

un poco de martillo y alambre.

     

 

Veamos lo que sobra.

 

Bien, ahora lo más difícil.

     

 

Pero tengo buenos dientes.

 

Creo que está bien cortado y ahora ...

     

 

un golpe y ya está.

 

Esto ya parece que ya está

     

 

Perfecto

 

Ahora unas brasas de la chimenea y...

     

 

listo.

 

Pero claro, ¡el humo!

     

 

Limpiaremos bien y ...

 

Lemus, ¿pero qué hacemos con el humo?

     

 

Pues colocar un tiro, naturalmente

 

Y si puede ser pronto, mister Franklin

     

 

Solo Ben, llámame solo Ben.

 

Por fin, ya está.

     

 

Y esto también casi está.

 

Que invento tan práctico, puedo incluso cocinar,

     

 

Mañana haremos aquí encima un estofado.

 

Tendré que buscarle un nombre a esto.